Miércoles, 10 de diciembre de 2025.
En el debate sobre el futuro del sistema de salud, existe un actor que rara vez ocupa el espacio que merece: los proveedores de la salud. Sin proveedores no hay atención posible. Este año lo vimos con crudeza en distintos hospitales del país, que enfrentaron quiebres de stock, retrasos en compras y falta de insumos básicos, afectando procedimientos, cirugías y tratamientos.Cuando un establecimiento se queda sin dispositivos médicos o sin equipamiento en condiciones, los primeros perjudicados son los pacientes. Esa realidad mostró que el sistema depende críticamente de una cadena de suministro robusta, moderna, transparente y sostenida en relaciones de colaboración público-privadas.Por ello, resulta fundamental que el próximo gobierno incorpore en su agenda de salud un trabajo serio con los proveedores: reglas claras, procedimientos certificados, estabilidad presupuestaria y estándares estrictos que garanticen calidad y continuidad. La modernización de la salud no se logrará solo con nuevas estructuras administrativas o modelos de financiamiento, sino también con un ecosistema de provisión que funcione con profesionalismo y certeza. Cualquier mesa de trabajo que se implemente, debe contar con la presencia de los proveedores de dispositivos médicos.En APIS representamos a empresas cuyo propósito es aportar a la seguridad de los pacientes y al fortalecimiento del sistema sanitario con profesionalismo y ética. Estamos plenamente disponibles para colaborar en los desafíos que vienen.
Autor(es): Eduardo Del Solar, Director Ejecutivo Asociación de Proveedores de la Industria de la Salud
Fuente: El Mercurio de Antofagasta.